Asociaciones de pacientes y Ginemed se unen para normalizar la Medicina Reproductiva en la sociedad

17 de junio de 2022
  • La campaña “Ellas dan la cara” tiene como objetivo normalizar la medicina reproductiva en la sociedad, no solo para la población con problemas de infertilidad; sino también para las familias monoparentales y homoparentales, así como para evitar la transmisión de enfermedades genéticas a la descendencia.
  • Toñi Moreno, que fue madre después de los 40 gracias a la reproducción asistida, participa en esta iniciativa para visibilizar la reproducción y concienciar a las mujeres de la importancia de conocer su fertilidad para tomar decisiones informadas.
  • Las otras protagonistas de la campaña son Rhoda, que gestó a sus hijas con los óvulos de su mujer; Lupe, que con 30 años decidió preservar sus óvulos para ser madre en el futuro; Beatriz, caso de alta complejidad por fallo de implantación; y Desi, que logró quedarse embarazada en Ginemed tras 10 años con abortos de repetición consecutivos en otras clínicas.

Según datos del Instituto Nacional de Estadística (INE), España ha registrado en el último año un nuevo mínimo histórico de nacimientos (338.532), lo cual se traduce en un descenso de 0,6% en comparación a 2020. Este hecho, según explican los expertos, puede estar motivado por la disminución del número de hijos por mujer, el retraso en la maternidad, la disminución de embarazos durante el confinamiento o descenso de número de mujeres en edad de ser madres. Además, la Sociedad Española de Fertilidad estima que 1 de cada 10 mujeres necesitará recurrir a técnicas de reproducción asistida en nuestro país ya que la infertilidad es un problema que afecta aproximadamente al 15% de la población española.

A pesar de estos datos, todavía sigue siendo un tabú. Por ello, Ginemed junto a diferentes asociaciones de pacientes ha lanzado la campaña “Ellas dan la cara”, con el objetivo de normalizar la medicina reproductiva en la sociedad y dejar atrás su estigma social para que ninguna mujer se sienta sola durante los tratamientos reproductivos.

A través de la voz de las pacientes, la campaña difundirá durante los próximos meses en diferentes canales consejos para cuidar la fertilidad, dará visibilidad a los modelos de familia y ofrecerá información sobre la prevención de transmisión de enfermedades genéticas a través de las técnicas de reproducción asistida.

Bajo el hashtag #EllasDanLaCara, se han sumado a la campaña la Asociación Red Nacional de Infértiles, la Asociación Madres Solteras por elección, la Asociación DeFrente, la Asociación Estatal de Afectadas de Endometriosis (ADAEC), la Asociación de Afectadas de Endometriosis de Huelva (Endohuelva), la Asociación de Mujeres Enfermas de Endometriosis (Endoeuskadi), la Asociación de Afectadas de Endometriosis de Valencia (AAEV), la Asociación Andaluza de Hemofilia (ASANHEMO) y la Unión de Enfermos y Familiares de Huntington, demostrando así su compromiso con la normalización del uso de la medicina reproductiva.

Helena Fernández, la presidenta de Red Infértiles, la asociación nacional de pacientes con infertilidad, destaca “la importancia de que las mujeres con infertilidad no se sientan solas ni incomprendidas. Con acciones como esta animamos a quienes sufren un problema reproductivo, a dar el paso para buscar ayuda y apoyo, que puedan encontrar soluciones a la infertilidad”. Por su parte, desde ADAEC, comprometida con la sensibilización social, afirman que “hay un desconocimiento generalizado de la salud femenina. Endometriosis e infertilidad van muchas veces de la mano, lamentablemente. Gracias a estas campañas contribuimos a que la sociedad esté más sensibilizada”.

La Asociación Madres Solteras por Elección, que también se ha sumado a la campaña, pone en valor "la maternidad elegida en solitario como un modelo familiar en auge. Nuestra asociación lleva 15 años luchando para avanzar en su normalización, aunque aún queda mucho por hacer.". Por último, desde Asanhemo exponen: “Ponemos en valor las técnicas de reproducción asistida para parejas con problemas de descendencia por la posible transmisión de enfermedades genéticas”.

Desde Ginemed, el doctor Pascual Sánchez, cofundador y director médico de la compañía, asegura que “resulta esencial que la medicina reproductiva se normalice y deje de ser un tabú. Nuestro compromiso con el paciente pasa también por trabajar contra esta realidad. Desde nuestros inicios hemos trabajado por formar e informar a la sociedad, y es que como médicos tenemos la responsabilidad de que a la población lleguen datos tan evidentes como que de los 25 a los 35 años la fertilidad femenina desciende hasta un 50%”.

Toñi Moreno pone voz a las mamás que deciden formar una familia solas

La periodista y presentadora Toñi Moreno, madre gracias a la medicina reproductiva en Ginemed,  también forma parte de la campaña “Ellas dan la cara”, con la que busca contribuir a seguir normalizando las familias monoparentales. “En mi camino he conocido a muchas mujeres valientes que se han embarcado en la maternidad en solitario porque querían ser madres y querían formar su propia familia. No se necesita el modelo típico de familia. Me para mucha gente por la calle y me pregunta por mi proceso y no tengo ningún problema en compartirlo porque creo que así les ayudo”, comenta.

Según explica, “saber si eres fértil y hasta qué año eres fértil es fundamental para tomar decisiones. Yo desafortunadamente no congelé mis óvulos. Si alguien me hubiera informado a mis 30 años hubiera preservado y no hubiera tenido que recurrir a la ovodonación para tener a mi hija.”

#EllasDanLaCara_Rhoda

Rhoda, Desi y Bea, madres gracias a la medicina reproductiva

Rhoda, gestó a sus hijas con los óvulos de su mujer y comparte su experiencia: “Elegimos el método ROPA porque era la única opción que había para poder participar las dos activamente en el tratamiento de reproducción asistida”. Y reconoce que, aunque la medicina reproductiva está más normalizada entre las parejas femeninas homoparentales “porque es la única opción que tenemos de ser madres”, el método ROPA es aún una técnica poco conocida.

“Es un problema de desinformación, principalmente. Los comentarios más desafortunados te llegan a veces de tu círculo más cercano, de la gente que te quiere. El imaginario social está lleno de mitos y prejuicios que se extienden como la pólvora”, explica Desiré, que ha participado en la campaña, y que consiguió ser madre en Ginemed tras 10 años intentándolo en otras clínicas. “Pensamos que ya es momento de que se conozca esta realidad y quizá teníamos que empezar por nosotras mismas, dando la cara y poniendo voz a la infertilidad”, añade.

Y es que la falta de información que las personas tienen sobre los tratamientos reproductivos, unido al desgaste físico y emocional que a veces pueden suponer, lleva a los pacientes a sentirse incomprendidos y, en muchas ocasiones, juzgados. “No somos gente rara, somos gente normal. Cada vez somos más las mujeres y hombres que tenemos que recurrir a tratamientos de reproducción asistida para ser padres”, expone Desiré.

Por su parte, Beatriz, comparte su historia: un caso de alta complejidad por fallo de implantación. Nos cuenta cómo se sintió cuando el embarazo no llegaba de manera natural: “La información que te llega es siempre de una mujer de cierta edad que no se queda embarazada porque se le ha pasado el arroz, y realmente yo empecé a buscar con 29 años”. Ante la desesperación de pensar que ya no podría ser madre tras varios intentos de Fecundación in vitro, llegó a la Unidad de Casos de Alta Complejidad de Ginemed. “Es cuando te das cuenta de que sí, que hay muchas más opciones, que hay pruebas que te puedes hacer, tratamientos que son lo máximo en reproducción asistida, y que desconoce la mayoría de la gente”.

Preservar la fertilidad para planificar la maternidad

Uno de los datos claves de esta campaña es que la fertilidad femenina desciende hasta un 50% de los 25 a los 35 años, momento a partir del cual ser madre con los propios óvulos se convierte en una tarea difícil. Por eso, los especialistas recomiendan no retrasar la maternidad más allá de los 35 años y pedir en las revisiones ginecológicas un estudio básico de la fertilidad, que se puede obtener con una simple ecografía y una analítica hormonal.

Con esta información, la mujer puede decidir si quiere tener hijos. Si no es así, existe la opción de preservar su fertilidad congelando sus óvulos, para que, cuando llegue el momento de ser madre, el tiempo no haya afectado a sus gametos.

“Mi ginecólogo en una revisión normal me propuso conocer mi reserva ovárica”, relata Lupe, que congeló sus óvulos. “Decidí preservar porque obviamente con 30 años hoy en día no es normal ser madre y en un futuro sí quería serlo”. Además, añade que “lo que más me sorprende es que las mujeres no estamos informadas, nos creemos que con una revisión ginecológica anual y teniendo nuestra regla mensualmente está todo bien, y no es así”.

En ese sentido, la importancia de cuidar la fertilidad también es uno de los principales temas de las campañas internacionales puestas en marcha por otras clínicas del grupo al que pertenece Ginemed, GeneraLife. Como es el caso de la campaña #FertyCheck, lanzada en Italia, para impulsar la preservación de la maternidad entre las mujeres más jóvenes.

Endometriosis, SOP y fertilidad

Otro dato que resalta Ginemed es que del 30% al 50% de las afectadas de endometriosis tendrán problemas de esterilidad, una enfermedad que afecta entre el 5 y el 10% de las mujeres, pudiendo ser este porcentaje más alto por falta de diagnóstico.

Por su parte, el Síndrome de Ovarios Poliquísticos (SOP), constituye el trastorno endocrinológico más frecuente en mujeres en edad fértil (entre 4-10%). Tiene una alta relación con la fertilidad porque frecuentemente se asocia con irregularidades menstruales, pudiendo llegar incluso a la anovulación. Además, las mujeres con SOP presentan un mayor riesgo de aborto en el primer trimestre.

Medicina Reproductiva y Enfermedades genéticas

Otra de las creencias generalizadas es que la medicina reproductiva sólo está relacionada con la infertilidad. Sin embargo, no es así. Además de parejas heteroparentales que desean ser padres y no consiguen serlo por medios naturales, y parejas homoparentales y monoparentales que no podrían tener hijos si no fuera por las técnicas de reproducción, no podemos olvidarnos de la prevención de la trasmisión de enfermedades genéticas de padres a hijos, que hoy día es posible gracias a las avanzadas técnicas de Reproducción Asistida.

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