Proyecto Earnest

30 de octubre de 2013
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Elena Llano Nieves

Existe un proyecto financiado con fondos europeos, denominado Proyecto Earnest (acrónimo de “Early Nutrition Programming”) que está constatando que las decisiones que tomamos sobre nuestros bebés, los primeros años de vida, son influyentes sobre su salud, a lo largo de su vida. La nutrición antes del parto y durante los primeros años de vida, parece influir directamente en enfermedades como diabetes,  cardiopatí­as, enfermedad pulmonar crónica y especialmente en la propensión a la obesidad, influyendo también en las funciones cognitivas, el comportamiento, etc. En base a estos resultados, plantean unas recomendaciones sobre nutrición y otros “factores medioambientales”, que podrían ser cruciales para la salud futura de esos niños.

El estudio incluye a más de mil niños en cinco paí­ses europeos desde su nacimiento hasta los dos años de edad, con varias revisiones posteriores. Con respecto a la alimentación, concluye que aquellos niños que se alimentan con lactancia artificial baja en proteínas (con un contenido de proteí­nas similar al de la leche materna) pesaban bastante menos al cumplir dos años que aquellos alimentados con una leche de contenido proteínico mayor que el de la leche materna. Las diferencias son manifiestas a partir de los seis meses de edad y se mantienen incluso, si los niños, a partir de esta edad, adoptan dietas similares.

Así­ pues, una reducción en el contenido de proteínas de la leche artificial hasta niveles similares a la materna, podría aportar este efecto protector en niños amamantados con biberón. Esta diferencia en la alimentación inicial, permite predecir una reducción de hasta un 13% en la obesidad a los catorce, quince y dieciséis años. Estudios con la leche materna, aportaron información interesante, constatando que la leche materna influye en la salud futura del niño también a través de sus componentes no nutritivos.

Así mismo, se están estudiando los efectos beneficiosos de la denominada Dieta Mediterránea, en el sentido de que ésta ofrece cierta protección contra el Parto Prematuro, la Preeclampsia o la Depresión Postnatal, además de mejorar el sistema inmunitario de los bebés y su cociente intelectual, evaluado a los cinco años de edad. En el caso del pescado, son los ácidos grasos de cadena larga, omega 3, los que aportan los beneficios.

La parte negativa viene liderada por el consumo de tabaco por parte de la madre o la contaminación ambiental, que pueden ejercer como «programadores negativos» y perjudicar la salud de la madre y del bebé.

Algunos de estos efectos, están ligados al sexo del bebé, así, por ejemplo, los efectos de la nutrición inicial en el rendimiento cognitivo posterior son diferentes en niños y niñas prematuros, siendo más acusados en los varones.

Aún quedan muchos factores por estudiar, pero de los datos preliminares se están redactando recomendaciones, en relación al consumo de grasas durante el embarazo, la lactancia y la infancia.

En Ginemed, nuestros consejos van en este sentido, sobre lo que debéis hacer para que vuestros niños y niñas crezcan sanos, teniendo especial cuidado en la dieta y en factores medioambientales y hábitos tóxicos en el entorno de la embarazada y del bebé. La salud futura de nuestros hijos depende de nosotros ahora.

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Comentarios (3)

  1. Avatar de Miguel
    Miguel
    13 de noviembre de 2013 17:38

    Aquí podéis encontrar un pdf con las respuestas a las preguntas más comunes sobre este proyecto.

    http://www.project-earlynutrition.eu/pdf/faqs/EN_FAQ_update_march13_Web.pdf

  2. Avatar de Cristina
    Cristina
    30 de octubre de 2013 13:50

    Dios mío, qué estrés!! Y cómo adivino yo, cuando vaya a la Farmacia a comprar leche para mi bebé, si es de alto contenido o bajo contenido en proteinas?

  3. Avatar de Susana
    Susana
    30 de octubre de 2013 13:25

    Pero esto, ¿es un estudio o ya son cosas que se pueden demostrar?

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