Actualmente existen distintos tests y pruebas que permiten evaluar el nivel de fertilidad en hombres y mujeres de manera fiable y personalizada.
Qué significa tener un determinado nivel de fertilidad
El nivel de fertilidad hace referencia a la capacidad reproductiva de una persona en un momento concreto de su vida. No es un valor fijo que garantice o descarte por completo un embarazo, más bien indica las probabilidades de conseguirlo de forma natural o con ayuda médica. Es importante entender que:
- La fertilidad cambia con la edad.
- Puede verse influida por factores hormonales, genéticos, médicos y de estilo de vida.
- Un resultado “normal” no asegura embarazo inmediato, y un resultado alterado no significa infertilidad definitiva.

Por eso, los tests de fertilidad deben interpretarse siempre dentro de un contexto médico.
Pruebas para evaluar la fertilidad femenina
El nivel de fertilidad de la mujer se evalúa principalmente analizando la función ovárica, el equilibrio hormonal y el estado del aparato reproductor.
Reserva ovárica y estudios hormonales
La reserva ovárica indica la cantidad y, de forma indirecta, la calidad de óvulos disponibles en los ovarios. Para evaluarla se utilizan varias pruebas de fertilidad:
- Hormona antimülleriana (AMH). Uno de los principales tests de fertilidad que se realizan hoy en día, ya que no depende del día del ciclo.
- FSH y estradiol. Se analizan al inicio del ciclo menstrual.
- Recuento de folículos antrales. Mediante ecografía transvaginal.
Estas pruebas permiten estimar el nivel de fertilidad mujer, orientar la planificación reproductiva y decidir si conviene adelantar la búsqueda de embarazo o es mejor considerar opciones como la preservación de la fertilidad.
Pruebas para evaluar la fertilidad masculina
El nivel de fertilidad del hombre se estudia principalmente a través del seminograma, una de las pruebas de fertilidad básicas en la evaluación masculina. Este análisis permite valorar:
- Cantidad de espermatozoides.
- Movilidad espermática.
- Morfología.
- Otros parámetros del semen.
En algunos casos, se pueden añadir estudios hormonales, genéticos o pruebas complementarias si el resultado del seminograma está alterado. Evaluar el nivel de fertilidad hombre es fundamental, ya que el factor masculino está presente en un alto porcentaje de casos de dificultad reproductiva.
Cuándo es recomendable estudiar la fertilidad
Realizar un test de fertilidad no es una opción exclusiva para quienes llevan tiempo intentando embarazo. En su lugar, se recomienda estudiar el nivel de fertilidad en situaciones como:
- Deseo de posponer la maternidad o paternidad.
- Ciclos menstruales irregulares o ausencia de menstruación.
- Antecedentes médicos o quirúrgicos relevantes.
- Más de 12 meses buscando embarazo — o 6 meses si la mujer tiene más de 35 años —.
- Antes de iniciar tratamientos de reproducción asistida.
Básicamente, cuanto antes se disponga de la información, más opciones existen de cara a lograr el embarazo.

Qué hacer tras conocer los resultados
Tras realizar las pruebas de fertilidad, el siguiente paso es contar con la orientación de un especialista. Según el nivel de fertilidad mujer o nivel de fertilidad hombre, las opciones pueden incluir:
- Tranquilidad y seguimiento sin intervención.
- Cambios en el estilo de vida.
- Planificación del embarazo a corto o medio plazo.
- Preservación de la fertilidad.
- Técnicas de reproducción asistida personalizadas.
La determinación del estatus fértil no debe interpretarse como un diagnóstico determinante, sino como un indicador clínico esencial para el asesoramiento y la planificación de una estrategia reproductiva fundamentada en expectativas realistas.