El Síndrome de Hiperestimulación Ovárica en el camino a la maternidad

7 de junio de 2021
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José Martín Vallejo

Los cuadros de hiperestimulación ovárica contralada que se producen en los ciclos de reproducción asistida suelen ser leves y sin repercusión sobre la paciente.

Normalmente, una mujer produce un óvulo por mes, pero algunas mujeres que tienen dificultades para lograr un embarazo, van a requerir de tratamientos que las ayuden a producir y liberar más óvulos.

El síndrome de hiperestimulación ovárica aparece cuando estas medicaciones estimulan demasiado los ovarios, y con la inducción de la ovulación o tras la implantación embrionaria, se liberan determinadas sustancias que liberan líquido de los vasos sanguíneos a la zona del abdomen y del pecho. El Síndrome de Hiperestimulación Ovárica (SHO) ocurre una vez que los óvulos han sido liberados del ovario, es decir, tras la ovulación (hiperestimulación precoz), y también, en el momento de la implantación embrionaria (hiperestimulación tardía).

¿Qué es el síndrome de hiperestimulación ovárica?

El SHO es una respuesta exagerada a la hcG (Gonadotrofina coriónica humana), la cual es empleada en los tratamientos de reproducción asistida como inductor de ovulación, y, a su vez es producida por el embrión tras su implantación.

Folículos. Síndrome de hiperestimulación ovárica

Ovarios con muchos folículos

Las manifestaciones del Síndrome de Hiperestimulación Ovárica aparecen de forma gradual y, en ausencia de gestación, van disminuyendo a partir de 48-72 horas, con una remisión importante con la vuelta de la menstruación. En el caso de que haya habido embarazo, los síntomas del SHO se prolongarán en el tiempo hasta 70 días, pudiendo agravarse.

¿Cuándo ocurre el SHO?

La finalidad de los ciclos de reproducción asistida, mediante la fertilización in vitro, es incrementar el número de óvulos a recuperar, a través de una hiperestimulación ovárica controlada. De esta forma es posible aumentar las posibilidades de embarazo al disponer, habitualmente, de un mayor número de embriones.

Los tratamientos actuales de hiperestimulación ovárica controlada pueden emplear una medicación para la inducción de la ovulación, que es la hcG (Gonadotrofina coriónica humana). En determinadas situaciones (pacientes jóvenes, delgadas y ovarios con un elevado número de folículos), esta hcG es la desencadenante del Síndrome de Hiperestimulación Ovárica (SHO).

Calendario síndrome de hiperestimulación ovárico

Cuando el SHO es precoz, está mediado por la hcG exógena (administrada con la medicación para inducir la ovulación), mientras que los casos en los que es tardío (posterior a los 10 días desde la administración de la hcG), es debido a la hcG endógena (producida durante la gestación).

Factores de riesgo

En ocasiones, el síndrome de hiperestimulación ovárica se presenta en mujeres sin ningún factor de riesgo. No obstante, se sabe que existen determinados factores que incrementan el riesgo de aparición de SHO:

  • Síndrome del ovario poliquístico (SOP).
  • Gran cantidad de folículos.
  • Edad menor de 35 años.
  • Peso corporal bajo.
  • Nivel alto o en aumento de estradiol (estrógeno) antes de una inyección de gonadotropina coriónica humana.
  • Episodios previos de síndrome de hiperestimulación ovárica.

Factores de riesgo del SHO

Este síndrome rara vez ocurre en mujeres que solo toman medicamentos para la fertilidad por vía oral. El SHO grave sólo se presenta del 0,5 al 2% de las mujeres que pasan por fecundación in vitro (FIV).

Síntomas del síndrome de hiperestimulación ovárica

La severidad del SHO puede ir desde un cuadro leve hasta uno moderado o severo-crítico. Dicho síndrome puede manifestarse mediante:

  • Aumento del tamaño de los ovarios.
  • Distensión (hinchazón) del abdomen.
  • Incremento de los leucocitos (células de defensa).
  • Aumento de la concentración sanguínea (incremento por tanto del riesgo de trombosis).
  • Salida de líquido de los vasos sanguíneos a los tejidos.
  • Formación de edemas en abdomen y tórax.

Síntomas SHO

En los casos más graves de SHO, pueden presentarse alteraciones en la función renal y hepática, así como hidroelectrolíticas (sodio, potasio), pudiendo aparecer también un síndrome de distrés respiratorio del adulto (dificultad para respirar).

En la mayoría de los ciclos de reproducción asistida mediante fecundación in vitro, lo que se produce es un cuadro de hiperestimulación ovárica contralada leve sin repercusión sobre la paciente. El empleo de medicamentos que inducen la ovulación, sin hcG en su composición, ha permitido casi eliminar la aparición del SHO precoz (el mediado por la medicación).

Complicaciones

Tal como se ha comentado, el síndrome de hiperestimulación ovárica grave es poco común, pero, de aparecer, puede ser potencialmente mortal. Las complicaciones del SHO pueden ser las siguientes:

  • Acumulación de líquido en el abdomen.
  • Alteraciones electrolíticas (sodio, potasio, otros).
  • Coágulos sanguíneos en vasos grandes, generalmente en las piernas.
  • Insuficiencia renal.
  • Torsión de un ovario.
  • Ruptura de un quiste en un ovario, que puede llevar a sangrado grave.
  • Problemas respiratorios.
  • Pérdida del embarazo por aborto espontáneo o interrupción del embarazo debido a complicaciones.

Por esta razón, la estimulación ovárica en los procesos de fecundación in vitro requiere un control riguroso de la dosis y, sobre todo, de la medicación que vamos a emplear como inductora de la ovulación. A su vez, hay que diferir (retrasar) la transferencia embrionaria en todas aquellas circunstancias con riesgo para la hiperestimulación ovárica.

Recomendaciones para evitar el síndrome de hiperestimulación ovárica

Para disminuir las probabilidades de sufrir el síndrome de hiperestimulación ovárica, es necesario realizar un plan individualizado de la medicación para la fertilidad. Además, un especialista vigilará cuidadosamente cada ciclo de tratamiento mediante control ecográfico, para verificar el desarrollo de los folículos, y análisis de sangre, para comprobar que los niveles hormonales con normales.

Algunas estrategias para la prevención del síndrome de hiperestimulación ovárica incluyen:

  • Ajustar los medicamentos a cada caso concreto.
  • Agregar medicamentos que parecen reducir el riesgo del síndrome de hiperestimulación ovárica sin afectar las probabilidades de embarazo.
  • Evitar el uso de una inyección de gonadotropina coriónica humana, debido a que el SHO a menudo se presenta después de que se administre esta inyección.
  • Congelar embriones en aquellos ciclos en los que se prevé una gran respuesta ovárica, para su transferencia en un ciclo posterior, evitando el SHO tardío.

Recomendaciones síndrome de hiperestimulación ovárica

En conclusión, la hiperestimulación ovárica controlada, los avances en medicina y las estrategias previamente mencionadas nos han permitido a los profesionales poder erradicar casi por completo el síndrome de hiperestimulación ovárico con repercusión importante sobre la salud.

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