Unidad de Suelo Pélvico


¿Cuál es el objetivo de la Unidad de Suelo Pélvico?

La Unidad de Suelo Pélvico previene, diagnostica y trata las posibles alteraciones ocasionadas en el Suelo Pélvico de la mujer durante todas las etapas de su vida, para garantizar su salud y bienestar.

Algunas de las disfunciones de Suelo Pélvico en las que puede ayudar son: incontinencia urinaria, fecal o de gases, dolor pélvico crónico, dismenorrea, descenso de órganos (prolapso), rehabilitación pre y postquirúrgica abdominopelviana, y disfunciones sexuales (dispareunia, vaginismos, etc.), entre otros. Además, durante el embarazo, el posparto y la menopausia, la fisioterapia de Suelo Pélvico es de gran importancia.

Suelo Pélvico y embarazo

En general, se recomienda que la primera sesión se efectúe alrededor de la semana 20 de gestación. Llevaremos a cabo un seguimiento de la evolución del embarazo, además de ofrecer una secuencia básica de ejercicios para poner en práctica en casa, tanto de Suelo Pélvico como para trabajar la faja abdominal.

Asimismo, se realizará un tratamiento preventivo del Suelo Pélvico con vistas a disminuir los efectos negativos del embarazo, molestias si las hubiera, y llegar en las mejores condiciones al parto y postparto.

Valoración Posparto

Se realizará una valoración exhaustiva, haciendo especial hincapié en cómo se encuentra la musculatura y órganos internos tras el parto, y se comparará con la realizada antes del mismo para determinar la necesidad de tratamiento.

Una vez realizada la valoración, se realizará una rehabilitación abdominal y de Suelo Pélvico adaptada a cada caso concreto.

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Preguntas frecuentes sobre la Unidad de Suelo Pélvico

¿Por qué se debilita el suelo pélvico?

Nuestro periné depende, como cualquier otra parte de nuestro cuerpo, del buen uso que hagamos de él. Cuidarlo también es importante.

El suelo pélvico necesita movimiento, y se ve afectado por los cambios hormonales (embarazo, postparto, menopausia,…) y por las presiones que ejercemos contra él. Existen múltiples factores de riesgo, dentro de los que se encuentran:

  • Embarazo, aunque el parto sea por cesárea.
  • Parto instrumental.
  • Menopausia.
  • Actividades hiperpresivas recurrentes (deporte de impacto, trabajo cargando peso, etc.).
  • Cirugías abdominales o pélvicas.

¿Qué disfunciones de Suelo Pélvico puedo mejorar?

Algunas de las disfunciones de Suelo Pélvico en las que puede ayudar son: cicatrices tras la cesárea, desgarros o episiotomías, dolor, incontinencias urinarias, fecales o de gases., caídas viscerales o prolapsos, problemas en las relaciones sexuales, molestias, falta de sensibilidad, dificultad para llegar al orgasmo, etc. y diástasis o hernias abdominales.

Tengo pérdidas de orina, ¿qué debo hacer?

Nuestra recomendación es que acudas a una revisión de fisioterapia de tu Suelo Pélvico, donde valoraremos el estado de tu musculatura y la gestión de las presiones, es decir, cómo realizas esos esfuerzos que están dañando tu periné. Te daremos pautas para disminuir esas pérdidas, y juntos estableceremos un tratamiento adaptado a ti.

¿Cómo debo cuidar mi Suelo Pélvico?

El primer paso es valorar tu Suelo Pélvico y conocer su estado actual. En función de eso, te daremos unos consejos adaptados a tus necesidades como, por ejemplo, no empujar al ir al baño para no perjudicarlo; o tomar contacto con él, observarlo tranquila e íntimamente (en casa o en un lugar donde estés relajada y sin prisas), sentirlo y moverlo, e identificar qué sientes al hacerlo.

¿Ejercitar el Suelo Pélvico me ayudará durante el trabajo de parto?

La cuestión no radica tanto en ejercitar el Suelo Pélvico, ni hacer ejercicios de Kegel con una frecuencia muy elevada (que no siempre están indicados), sino que se trata más bien de conocerlo y saberlo manejar en tu propio beneficio. Tu Suelo Pélvico debe ser tu aliado durante tu parto, al igual que la respiración y tu bebé.

Durante el embarazo ha de ser fuerte, por un lado, para contrarrestar las presiones; y por otro, para recuperarse rápidamente durante el postparto. En cambio, durante el parto tiene que ser flexible y elástico para permitir el paso de tu bebé.